7.9.06

El diario de un asesinato anunciado

Por: Sharenii G. Roque


¿Cuántas veces han leído en un blog o incluso en un website, fantasías y/o sueños que incluyan sangre, canibalismo, odio al prójimo, carne humana cercenada o deseos de hacerle daño a alguien? Quizá esos pensamientos se quedan en simple desahogo o llegan a formar parte de un ejercicio de escritura íntima publicados.
Bueno, en algunas ocasiones las palabras plasmadas en estos espacios de la red se llevan a cabo en la vida "real", en la cotidianeidad de algún rincón del globo terráqueo y después se convierten en testimonios fehacientes de lo que puede llegar hacer la mente retorcida de un asesino en potencia o sirven a las autoridades como prueba para inculpar al acusado.

En la actualidad existen varias historias verídicas de homicidios que comenzaron como alucines en internet; tal es el caso de Kevin Ray Underwood, quien violó y mató a una pequeña de 10 años de edad, el 12 de abril de este año, en Oklahoma, Estados Unidos y confesó, tras su detención, el deseo frustrado de comerse los restos de su víctima.
.
El plan macabro e intenciones de Underwood, joven tímido de 26 años, fueron anticipados en párrafos y dibujos violentos publicados en diversas webs de su autoría, meses antes del crimen y claro nadie hizo nada, ni imaginó que el tipo que proyectaba su furia hacia la raza humana, eran gritos de un desadaptado social.

""Mis fantasías son cada vez más y más raras. Peligrosamente raras. Si la gente supiera en las cosas que pienso, probablemente me encerrarían. No probablemente, sé que lo harían".

Antes de secuestrar a Jaime Rose Bolín, su vecina, se convirtió en el amigo que infunde confianza. Por eso, el día en que mató a la menor la chica avisó en su casa que iba a la biblioteca; sin embargo, nunca regresó y esa misma noche sus padres la reportaron extraviada. Las autoridades creen que camino a su destino, la niña se encontró a Kevin y la invitó a su departamento, ahí, la amarró para torturarla, golpearla y para evitar que Jaime Rose no hiciera tanto ruido tomó la decisión de asfixiarla. Los reportes forenses establecen que el cuerpo de la pequeña presentaba evidencias de abuso sexual, pero no lograron aclarar si la ultrajó antes o después de quitarle la vida.
Al día siguiente, la policía local realizó preguntas en todas las casas aledañas para recoger datos sobre la joven Jaime que pudieran conducir a su paradero. Para cuando llegaron al departamento del psicópata, el agente del FBI, al ver trozos de ropa de la niña, le preguntó a Underwood dónde estaba la chica, le contestó:

--"Está aquí, en el armario. La golpeé y la corté en pedazos".
En seguida de que la noticia salió en la televisión, un cibernauta declaró que la noche en que Ray ahorcó a su vecina y casi la decapita, (inclusive se cree que minutos después), entabló una conversación por chat con él, donde le decía que estaba muy nervioso porque había patrullas en la colonia debido a que una vecina se perdió.


Fragmento del díalogo en el chat entre Kevin Ray Underwood, que se identifica con el nick subspecies23 y uno de sus contactos online:

subspecies23: Qué bueno que te conectaste
former "friend": Ok, ¿Qué pasó?
subspecies23: He tenido un día horrible
former "friend": huh???
subspecies23: No he podido dormer porque la niña que vive arriba de mí se perdió
former "friend": omg
subspecies23: No me había preocupado, pero creo que soy un sospechoso y la policía ha estado pasando por la calle
former "friend": Por qué TU podrías ser sospechoso?
subspecies23: No le he dicho a nadie, pero yo fui la última persona que la vio
former "friend": No hay problema Kevin, la niña se perdió!
subspecies23: Lo sé y no debería de preocuparme, pero eso me vuelve loco.

Tras el crimen, los investigadores se dieron cuenta que Ray había escrito sus frustraciones en un weblog, donde contaba su triste historia solitaria repleta de rechazos amorosos y desilusiones de la vida, sublimándolos en frases de odio a todo y a todos, expresaba su gusto por los asesinos seriales y dibujaba monitos destripados o diablillos que se suicidaban.



----------- --------------------------------------------
NOTA:

Este caso nos remite -con sus respectivas diferencias- al de Natascha Kampusch, una joven austríaca de 18 años quien fue secuestrada durante largos ochos años (desde el 2 de marzo de 1998 hasta el 23 de agosto de 2006) por un técnico de electrónica, Wolfgang Priklopil, que terminó suicidándose tras el escape de Natascha. Pero, no sólo allá se practica el asesinato como una forma de las bellas artes como dijera Thomas De Quincey. En días pasados un comando arrojó a la pista de un bar michoacano las cabezas de cinco individuos previamente decapitados.

No hay comentarios.: