10.9.06

frente a frente: lopezobradoristas y calderonistas durante la cadena humana por la concordia


Lilí Valadez y Alberto Morales/El Universal

Un llamado a la “paz, concordia y unidad” realizaron ayer cientos de ciudadanos sobre avenida Insurgentes, enlazados en una cadena humana a lo largo de dicha arteria, desde San Ángel hasta la glorieta del metro Insurgentes.Eran cientos, con ropas de pulcro color blanco.

Hombres y mujeres, adultos mayores, niños, religiosas, jóvenes, hubo quien llevó hasta la mascota, todos ellos respondieron al llamado de la organización Sociedad en Movimiento, ligada a Coparmex, para alzar la voz en favor de la paz y de la unidad de todos los mexicanos.

Durante dos horas, los ciudadanos mostraron pancartas con las leyendas “Paz, concordia, unidad”, “No dejen solo al DF, no dejen solo a Oaxaca”, “El cielo es azul”, “Queremos paz”, “Levanten el plantón”, por mencionar algunos.Varios automovilistas tocaron sus claxones en señal de apoyo, aunque hubo algunos más que lo hacían en contra.Algunos de los participantes se subieron al Metrobús para mostrar sus carteles con consignas a favor de la paz.

Aunque la invitación se hizo para que la cadena iniciara desde el eje 10 Sur, prácticamente la cadena cobró fuerza entre Altavista y hasta la glorieta del metro Insurgentes, a la altura de la calle Puebla.En esta última zona, se ubicaron unos 50 perredistas, quienes se colocaron del otro lado de la cadena humana, en el sentido norte-sur, para tratar de contrarrestar dicho movimiento.

En este punto de la esquina de Insurgentes, Monterrey y Colima, la situación se tornó ríspida, debido al intercambio de consignas entre unos y otros, así como de toquidos de claxons, a favor y en contra.Carolina González, de Bosques de las Lomas, lamentó la presencia de los integrantes de la coalición Por el Bien de Todos, ya que fue clara su intención de provocación.

María de la Vega, vecina de la CTM-Aragón, dijo que estuvo mal que los perredistas hayan acudido a la cadena humana para provocar.Por su parte, Patricia Miranda, vecina de Lomas Quebradas, en Magadalena Contreras, dijo que decidió acudir a esta cadena humana porque ya está harta “de los necios y tontos que tienen secuestrada a la ciudad”.

“Las elecciones ya terminaron, hoy es momento para trabajar juntos, por México”, comentó Itzel, de la Universidad Iberoamericana, un “eslabón” de esa cadena quien agitaba una pequeña bandera de México. En la fila de esa cadena humana estaban Laura Herrejón, de Provecino, y María Teresa Hernández de Mancilla, directora del Movimiento Nacional Anticorrupción, pidió reflexionar sobre el bienestar de nuestro país.

A la altura del Parque Hundido se leía en una manta “!Despejen la ciudad¡”. Rosario y Adriana, dos comerciantes, que portaban ese mensaje dijeron que no era ninguna alusión personal, pero “¡ya despejen Reforma! es una chinga para nosotras que vamos todos los días”.

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