6.11.06

Las bombas, por conflicto en Oaxaca: la guerrilla









Cinco grupos guerrilleros se adjudicaron ayer la explosión de tres artefactos en la ciudad de México, como respuesta a la incursión de la Policía Federal Preventiva (PFP) en Oaxaca, en demanda de la renuncia del mandatario estatal Ulises Ruiz y como protesta para que sean liberados los presos políticos del país.
Los grupos subversivos exigen también que se castigue a los torturadores y a quienes han abusado sexualmente de los luchadores sociales en México.
El Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos (MRLCB), la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo (TDR-EP), la Organización Insurgente 1 de Mayo (OI1M), la Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre (BA2D) y las Brigadas Populares de Liberación (BPL) firmaron el comunicado de casi tres cuartillas.En entrevista de radio, el secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal confirmó que las autoridades tienen la información de que esos son los grupos que reivindican las explosiones.
Añadió que todas son organizaciones en activo, aunque pidió esperar todavía a que otro grupo se responsabilice por la detonación de las bombas. El movimiento Tendencia Democrática Revolucionaria dijo que fueron ocho los artefactos explosivos colocados en distintos puntos de la ciudad: dos en al auditorio Plutarco Elías Calles de la sede nacional del PRI; otro en el Sanborn’s de Insurgentes Norte y Amado Nervo, frente a la sede del tricolor; otros dos artefactos en las instalaciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; dos más en instalaciones del Scotiabank y un último artefacto en otra sucursal bancaria en Residencial Cafetales.
Los grupos subversivos firmantes señalaron: “Sirva este mensaje para advertir contra todo intento gubernamental de usar nuestro arsenal político-militar como pretexto para generar sicosis en la ciudadanía y seguir reprimiendo a las diversas organizaciones y movimientos civiles pacíficos”. En su comunicado, los grupos califican como “heroico” el movimiento encabezado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) contra “el autoritarismo y la represión gubernamental estatal y federal”.
Califican la entrada de la PFP, de la Agencia Federal Investigación (AFI) y del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) como “violenta y criminal”, apoyada por “los camisas rojas” y diversos cuerpos policiacos de la entidad.
El miércoles 30 de agosto, una columna de combatientes de estos mismos grupos apareció en la Sierra Norte de Oaxaca con un segundo comunicado en el que advertían a los gobiernos federal y estatal que de recurrir al uso de la fuerza, “abrirá el camino para el accionar contundente de nuestros comandos y unidades militares en el estado de Oaxaca” (sic).Portando fusiles AK-47, paliacates en el rostro, armas cortas y equipo de radiocomunicación, indicaron que lo que ahora se vive en la capital de la entidad “no expresa otra cosa que la grave crisis en la que se encuentran todas las instituciones de gobierno”, indicaban entonces.