11.11.06

¿bombas o petardos?

Lo que sucedió el lunes pasado en la ciudad de México, fue para algunos comentaristas de televisión, sólo petardos de alto poder o semi bombas. Nada de temer. Alguna travesura inocente de unos encapuchados que sólo quieren llamar la atención.


Casi casi un: "Mejor pongan atención a asuntos de mayor importancia como es la suerte de la derrotada per se selección nacional de futbol". ¿Será el inefable Hugo Sánchez quien saque de su derrotismo congénito al balompie mexicano?


En fin, un recurso más de grilla nacional para "llamar la atención", "causar miedo", dar un "aviso" o, simplemente, otro medio ideológico de "propaganda política". La palabra "bombazos", agregan, no es válida aplicarla en nuestro contexto. "Bombazos sólo ocurren en Irak o Israel; en México no".


¿Pero, solamente debe hablarse de "bombazos" cuando hay bajas civiles? ¿Es, de acuerdo con los organismos de inteligencia, la guerrilla quien atacó con semtex, un explosivo de alto poder que utilizan organizaciones terroristas como Al-Qaeda , ETA o el IRA? ¿Ante qué estamos? ¿Un performance? ¿Una amenaza severa? ¿Es el Estado mismo quien se mete un autogol?


La paranoia cubre con su manto de terror las calles del Distrito Federal.

La policía capitalina, al menos el miércoles pasado, recibió 10 denuncias de bomba en diferentes lugares de la ciudad. Todos falsos, afortunadamente. Las alertas de bombas son una plaga por estos días.


Instalaciones de transporte público y edificios de secretarías de Estado son vigiladas como nunca.

Ayer, en Código 2006 el jefe de la policía capitalina, Joel Ortega vinculaba al Ejército Popular Revolucionario (EPR) en los linchamientos de agentes de la PFP en Tláhuac, en 2004; también los ligó en la explosión ocurrida en Naucalpan el 22 de octubre y con el robo a cajas de seguridad en un banco de Tecamachalco.


El secretario insinuó que el grupo grupo guerrillero podría estar inmiscuido también en el asalto a dos camionetas transportadoras de valores.