28.12.06

Las penas del joven de las fotocopias






"En un poste decadente por el olvido, un pedazo de papel carcomido por la pasión castrada escupía letras de amor y abandono" sobre una transitada avenida. Nadie le hacía caso. Todos la omitían. Ni siquiera sabían que estaba allí vomitando pasados inertes. Como enfermedad de la muerte denominaba Marguerite Yourcenar a la pasión amorosa no correspondida. Es decir, cuando se ama a alguien que no nos ama. No sé si ustedes lo hayan pasado, pero un tal "Miguel P.M" puso a "juicio público" la declaratoria de su tristeza a consideración de los transeúntes y, principalmente, de "Alicia".









Dice Freud -cita Barthes-: "Cuando amo, soy exlusivo". Los celos nos acometen. Nos invaden pensamientos incómodos. Somos capaces de realizar los más estúpidos actos en nombre del "amor". ¿Pero qué es el amor? No sabemos, sólo podemos describir determinada sintomatología, y a partir de allí, aprender a reconocerlo.


En la obra maestra de Umberto Eco, El nombre de la rosa, Ubertino da Casale le explica a Adso de Melk que "el amor tiene efectos muy diversos; primero ablanda el alma, luego la enferma... Pero, más tarde ésta siente el fuego verdadero del amor divino, y grita, y se lamenta, y es como una piedra que en el horno se calcina, y se deshace y crepita lamida por las llamas..."


Regresando: esta carta (en realidad son dos textos diferentes) se encuentra pegada sobre calzada de Tlalpan (en las cercanías del metro General Anaya) en postes de luz y bases de puentes peatonales. Cierto que las calles ya están saturadas de todo tipo de anuncios publicitarios y no publicitarios; sin embargo, pocas veces hay mensajes de amor o desamor con destinos muy claros (quizá sea más el temor al ridículo o a lo cursi, que otra cosa).


Lo siguiente que Ubertino y Adso concluyen en ese tercer día, después de completas, es que cuando el "alma es tentada por los demonios, te sientes como un hombre colgado del cuello: con las manos atadas al espalda y los ojos vendados, suspendido de la horca, pero aún vivo, sin nadie que lo ayude ni lo conforte ni lo cure, girando en el vacío..."









Les deseo un 2007 lleno de paz.

1 comentario:

colette doviloc dijo...

muy interesante...

tu trabajo de captar tan sublime sentir de aquel joven me a conmovido enormemente...

saludos....